Carlota Miranda

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Edad: 24 años
9 meses en Rabat (Marruecos)
Ocupación: Ingeniera electrónica

Después de numerosos viajes desde el año 2010 y tras haber vivido allí, ¿qué tal llevas el árabe marroquí (‘darija’)?

¡Muy bien! En Marruecos la gente valora mucho que sepas hablar su idioma y a mí me encanta el darija. Desde el primer momento me llamó la atención y quise aprenderlo. No lo he estudiado nunca; lo he aprendido en la calle, conviviendo con marroquís, y eso hace que el aprendizaje sea mucho más práctico y útil. Lo practico cada día y aún soy principiante pero, aunque no sé escribirlo con grafías árabes, no tengo demasiados problemas para comunicarme en mi vida diaria, en temas cotidianos.

¿Cuándo y cómo empieza tu historia en Rabat?

Llevaba casi cuatro meses viviendo en Londres cuando surgió la oportunidad y me marché a vivir a Rabat en uno de los barrios más ricos de la ciudad, con una familia que buscaba a una chica española que enseñara a sus hijos el idioma. Eran marroquís y ya sabían árabe, francés e inglés, así que no fue complicado que en poco tiempo aprendieran bastante español.

¿Qué papel juega Rabat en Marruecos?

Rabat es la capital, el centro político y administrativo del país. Una ciudad tranquila que combina modernidad con tradición y autenticidad. Un lugar ideal para aquellos extranjeros que se mudan a Marruecos y quieren disfrutar de la magia del país vecino sin perder el contacto con el estilo de vida occidental. Yo nunca había estado en Rabat; fue la ciudad la que me eligió a mí y no al contrario, pero me hubiera ido igualmente a cualquier otro lugar marroquí, sin duda.

¿Fue muy fuerte el contraste cultural cuando llegaste allí? ¿Te lo imaginabas así?

Cuando en 2010 compré el billete de avión para viajar por primera vez a Marruecos no sabía prácticamente nada del país. Al llegar, como ocurre siempre, todo me parecía nuevo y  me  llamaba la atención; la gente, la indumentaria, la comida, las costumbres, las mezquitas y la llamada a la oración, el idioma… pero cuando empiezas a conocer el país te das cuenta de que muchas de esas cosas que parecen ser diferentes, en realidad no lo son. Sólo lo parecen.

Cuando empiezas a conocer el país te das cuenta de que muchas de esas cosas que parecen ser diferentes, en realidad no lo son”

¿Cómo es la situación de la mujer marroquí?

Marruecos es un país muy tradicional pero que ha evolucionado mucho en los últimos años. En algunas zonas, especialmente en el ámbito rural, la situación de muchas mujeres es aún bastante delicada pero, aunque todavía queda mucho camino por recorrer, las cosas están cambiando y sobre todo las chicas más jóvenes empiezan a tener libertad, para pensar, para eligir y para actuar.

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¿Qué tal la cocina marroquí?

¡Exquisita! Sin duda, una de las cosas que más me gusta del país. En Marruecos se come mucho y muy bien. En cualquier sitio y a cualquier hora, siempre que no sea Ramadán, claro. La cocina marroquí es rica, elaborada y variada, sabrosa y colorida, siempre con muchas especias, verduras, cous-cous, lácteos, carne, pescado, fruta, té… y muy barato. ¡Una maravilla!

¿Qué planes de ocio te ofrece la ciudad?

Durante el tiempo que estuve allí se celebró unos de los festivales más importantes del país, el Festival Mawazine, un festival de música nacional e internacional que tiñe la ciudad de un ambiente increíble. Hay lugares  muy interesantes , como el mausoleo de Mohammed V o la torre de Hassan II, entre otros, ver las películas que se proyectan en los Institutos español y francés de Rabat, visitar Chellah o los jardines exóticos de Salé, acudir a uno de los meetings de Language Exchange semanales, que se organizan entre marroquís y extranjeros para practicar idiomas…

¿Siempre hace sol?

No siempre, pero sí la mayor parte del tiempo. El clima en Rabat es templado y muy agradable, entre los 15 y los 25 grados de media durante todo el año. En invierno las temperaturas son suaves y en verano el calor no es tan sofocante como en otras ciudades como Fez o Marrakech.

¿Qué no se pueden perder las personas que vayan a viajar a este país?

No se pueden perder el Marruecos auténtico. El Marruecos más crudo, pero el más real. Creo que mi mejor consejo es que se olviden de todo lo que les hayan podido contar sobre el país, porque es mentira, que abran la mente y disfruten de un país que te da todo lo que el tiempo te roba.

En tu blog No es nada personal cuentas, entre otras cosas, tus vivencias allí. ¿Qué hace que sientas esa profunda pasión por Marruecos?

Sinceramente, no lo sé. Solo sé que desde que pisé el país por primera vez y sentí esa magia, esa vida, esa autenticidad, esa manera de reír y de sonreír, esa humildad, esa emoción, esa evasión, esa cultura, esa simpatía, esa realidad, esa hospitalidad, ese cariño, esa caótica tranquilidad, esa empatía, esa sencillez, esa naturalidad, esa honestidad, ese desparpajo, esa alegría, esa paz, esa espontaneidad… ya no he vuelto a ser la misma.

Solo sé que desde que pisé el país por primera vez y sentí esa magia,…ya no he vuelto a ser la misma”

* Carlota actualmente se encuentra trabajando en Huesca como ingeniera. Todos los que quieran seguir los pasos de esta pelirroja, natural, pueden hacerlo en su blog No es nada personal. http://notelotomescomoalgopersonal.blogspot.com.es/

 

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